Fotocrédito: La Nación - Costa Rica
SAN JOSE (Reuters) - Laura Chinchilla, conservadora cercana al mandatario de Costa Rica Oscar Arias, será la primera presidenta del país centroamericano tras una rotunda victoria en las elecciones del domingo (47%) que le permitirá continuar con políticas como la apertura al libre comercio.
Sus dos principales rivales, a más de veinte puntos porcentuales de distancia, admitieron la derrota.
Con estos resultados, la oficialista de 50 años, quien era vicepresidenta de Arias antes de renunciar para contender en los comicios, se consagró en primera vuelta.
La oficialista se convertirá en la primera presidenta de Costa Rica y seguirá los recientes pasos de dos mujeres líderes en una región donde tradicionalmente los hombres gobernaron: la chilena Michelle Bachelet y la argentina Cristina Fernández.
"Han sido depositadas sobre nuestros hombros obligaciones muy solemnes, la primera de ellas es dialogar seria y permanentemente con todos los partidos políticos y los sectores sociales de este país", dijo Chinchilla.
UN VOTO A LA CONTINUIDAD

La Nación Costa Rica – Laura Chincilla
Pero de acuerdo con algunos especialistas, la presidenta electa -casada y madre de un hijo- deberá honrar su promesa de sentarse con sus opositores para encabezar un Gobierno incluyente y efectivamente atacar la desigualdad en los ingresos de los costarricenses.
Sin fuerzas militares, Costa Rica, que a diferencia de sus vecinos regionales ha evitado conflictos armados, es renombrado como un oasis de estabilidad en la turbulenta e insegura Centroamérica, pero ha ido en aumento el uso de su territorio para el tráfico de drogas por parte de cárteles.
En su discurso ante simpatizantes tras conocerse los resultados, Chinchilla, ex ministra de Seguridad Pública, prometió luchar con firmeza contra delincuentes y narcotraficantes, luego de haber ofrecido en su campaña más fondos contra la inseguridad y establecer un zar antidrogas.