Fotocrédito: Kees Verkaik - Tal Cual
FT-Expansión:- Hugo Chávez tiene cada vez más problemas con su electorado. Los índices de aprobación del presidente venezolano han caído desde más del 60% hace un año al 50% en la actualidad.
La posición de su partido se ve amenazada ahora. Podría obtener unos malos resultados en las elecciones al Congreso del mes de septiembre.
Así que Chávez ha actuado con audacia -y, fiel a sus formas, de forma imprudente.
La semana pasada anunció una devaluación del bolívar, la divisa nacional. En lugar de un único tipo de cambio de 2,15 bolívares por dólar, de ahora en adelante habrá un sistema de tres precios que favorece la corrupción; una tasa para los productos de primera necesidad de 2,6 bolívares por billete verde, un tipo oficial de «dólar petrolero» para el resto de los artículos que se sitúa en 4,3 bolívares, y una tasa de mercado.
Teniendo en cuenta que el índice de inflación del 25% estaba minando el valor de la divisa, era inevitable, y necesaria, una importante devaluación. El bolívar ha operado recientemente en el mercado negro a cerca de un tercio de su precio oficial –a alrededor de seis bolívares por dólar–.
Devaluar para derrochar
Pero no es la salud de la economía lo que ha provocado esta decisión. Chávez tiene poco tiempo para las empresas que fueron crucificadas por la fortaleza del bolívar.
La devaluación va dirigida, en su lugar, a permitirle mantener el derroche de gastos sobre el que ha edificado la popularidad de su Gobierno.
Las medidas generarán altos beneficios para Petróleos de Venezuela SA, el monopolio petrolero estatal.
Cada barril de petróleo que se venda en el extranjero generará ahora el doble de bolívares. Y, debido a la estructura escalonada del nuevo régimen de divisas, el precio de las importaciones aumentará a menor ritmo.
Así, se espera que la devaluación reduzca a menos de la mitad un déficit público que, de lo contrario, habría sido superior al 7% de la producción.
Al mismo tiempo, Chávez anunció la sustracción de 7.000 millones de dólares (4.825 millones de euros) de las reservas del banco central para la creación de un fondo de desarrollo gubernamental.
Comprar votos
El presidente de Venezuela cree que el incremento del poder de gasto le permitirá comprar más votos de los que le costará el trauma social de la devaluación.
Pero no está claro que los cálculos políticos de Chávez sean correctos. El daño provocado por la devaluación será grave.
Los economistas esperan que la tasa de inflación aumente significativamente –tal vez llegando a rebasar el 40% este año–. Pero, incluso si puede amortiguar el golpe y sobrevivir al test de las urnas en septiembre, el carrusel de gastos de Chávez tendrá que detenerse tarde o temprano.
Su país no puede inflar su camino hacia la prosperidad sostenible. En algún momento, la realidad se impondrá en Venezuela. Cuando eso suceda, Chávez tendrá que hacer frente al juicio de la opinión pública. # The Financial Times – Expansión
El País: BRUTAL E INSUFICIENTE
La devaluación del bolívar revela la incompetencia de la política económica chavista
Con la devaluación del bolívar decretada el viernes, Hugo Chávez ha logrado un récord mundial. Venezuela es ya el único país del mundo en el que operarán tres tipos de cambio: el que se aplica a alimentos y otros productos de primera necesidad (2,6 bolívares por dólar); el general (4,3) y el del mercado negro (6,20).
• El bolívar pierde el 90% de su valor en los 11 años de Chávez
# Completo El Pais